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  • Manuel Yáñez Herrero

Trump: Miedo al futuro.


No, no se trata de explicar como debemos tener miedo a partir de ahora por causa del presidente Trump. Este es un recuento de la historia de la tecnología y como los avances irrumpen afectando las cosas como las conocemos, como sabemos hacerlas y amenazan nuestro empleo.

Es el relato de como el miedo es la razón por la que Donald Trump fue electo.

A finales del siglo XVIII la Revolución Industrial cambio todo. Así pasó: No había reglamentos ni leyes diseñadas específicamente para lidiar con los cambios en la Industria. No había leyes que impidieran a una fábrica para contratar a menores de edad y hacerlos trabajar turnos de más de 12 horas al día, no había leyes que impidieran deshacerse de deshechos tóxicos en rios y mares sin control.

Quienes tuvieron acceso a las nuevas tecnologías se enriquecieron y tomaron el control de gobierno y economía.

Las personas emigraron del campo a la ciudad buscando empleo. Nuevas máquinas tomaron sus empleos, las deudas provocaron que perdieran sus tierras y ahora la población mundial se convirtió en mayoritariamente urbana.

80% de la población mundial formó la clase trabajadora. Sin ningún privilegio ni prestación sin opción alguna. Estaban a merced de los nuevos grandes industriales.

Durante los primeros 50 años de la Revolución Industrial la calidad de vida de los trabajadores disminuyó de manera importante. La mano de obra que se consideraba calificada como los operadores de telares no pudo competir con el precio y velocidad de las maquinas hiladoras modernas y su nivel de vida se transformó casi de la noche a la mañana hacia la pobreza.

El principal resultado de la Revolución fue el nacimiento de las grandes ciudades. La urbanización. El crecimiento de las principales ciudades en todos los países del mundo continua hasta hoy y sigue siendo un fenómeno que lleva a importantes problemas de contaminación, escasez de recursos e inseguridad.

La población en la ciudad de México pasó de 400,000 en 1900 a tres millones en 1950 y en el año 2000 hasta los más de 16 millones de habitantes hoy somos alrededor de 21 millones de personas las que rondamos la ciudad de México y su zona conurbada.

Para finales del siglo XIX toma forma una nueva clase, la clase media. Antes existía únicamente la burguesía y el proletariado. Esta nueva clase media, más ilustrada, empieza a cambiar el entorno político. La violencia en la ciudades por la sobre población y falta de empleo lleva a las clases sociales con más recursos a elegir a personajes más duros como líderes de gobierno. Surgen policías comunes y secretas y se mete en cintura de manera extrema a los “rateros”.

Las economías dentro de los países se ven amenazadas por aquella de los países más desarrollados y la migración ya no de da del campo a la ciudad sino de un país hacia otro.

Surgen líderes nacionalistas que bajo la bandera de proteger el empleo y recursos de su país mueven masas y toman el poder. ¿Les suena Hitler? ¿Mussolini? o quizá ¿Stalin?

Si, suena extremo pero el punto es: Cuando hay disrupción económica, grandes sectores de la población ven amenazada su fuente de empleo. Sienten como cambia la economía y ven a su vecino quedarse sin trabajo. Hay descontento, marchas y violencia lo que lleva a buscar líderes de mano dura y que protejan a la población de las amenazas externas.

Hoy estamos viendo como la clase trabajadora con menores oportunidades de estudio y por lo tanto económicas y, quienes tristemente aun forman la mayoría de la población en un gran número de países, se manifiesta, se torna agresiva y busca candidatos Nacionalistas y, desde su punto de vista, fuertes.

Brexit es el ejemplo más reciente. La población Inglesa de menos recursos se siente no incluida en el desarrollo de su país y amenazada por los migrantes y no se da cuenta de los beneficios con los que vive día a día entonces sale a votar con el resultado que a todos nos tomó por sorpresa.

Donald Trump. Quien lo escuche hablar jamás pensaría en que tuviera la mínima posibilidad de ser el presidente de un país, de ninguno, mucho menos de Estados Unidos. Pero la misma historia.

El discurso del rechazo a los migrantes que amenazan el empleo, los ricos industriales que se llevan los recursos a otros países mueve a las masas que se sienten desatendidas. Estas salen votan y de nuevo el mundo queda sorprendido por el resultado. ¡Gano Trump! las señales estaban ahí y eran claras.

¿Qué sigue? Francia, Italia, Grecia y los movimientos de guerra y violencia en los países Árabes.

Francia tiene elecciones en mayo de este año y, la candidata del Frente Nacional (de extrema derecha), Marine LePen se está perfilando para tomar por sorpresa el poder.

Austria tiene elecciones también en mayo y la carrera es muy cerrada a favor del candidato Norbert Hofer, si le atinaste es de extrema derecha.

En octubre en Alemania se ve segura la reelección de Angela Merkel sin embargo se pronostica el crecimiento de los votos a favor del partido de extrema derecha Alternatif fur Deutchland el que probablemente llegue a más del 13% con lo que será ya una fuerza de cuidado para el futuro cercano.

Y aunque en Italia no habrá elecciones sino hasta el 2018, el reciente referendum y renuncia del primer ministro Matteo Renzi se deben a que no ha podido revertir el desempleo y la economía italiana sigue en picada.

No se trata de política. La política es un reflejo de lo que sucede en las economías de los países y de manera más importante de como está el empleo.

Cuando la gente tiene trabajo y dinero, poco o mucho, esta tranquila. Lo que hoy sucede con los cambios tecnológicos es reminiscente de lo que sucedió a mediados del siglo XVIII.

México verá dos cambios trascendentales: La despetrolización del mundo y la automatización de los procesos industriales.

El surgimiento de energías alternativas pega fuertemente a la base de nuestro sistema económico. El gasolinazo es la punta del iceberg. Quizá en menos de 20 años la gasolina dejará de ser un recurso indispensable y los autos eléctricos circularán mayoritariamente por las calles (Ojo también con los autos que se conducen sin asistencia "self driving").

México desde ya debiera enfocar los recursos generados por PEMEX a la investigación y desarrollo de energías alternativas. PEMEX debiera ser el principal impulsor de la energía solar, por ejemplo.

El segundo y duro golpe estará en la mano de obra. México vende y exporta mano de obra calificada, la noticia es que la automatización de los procesos de manufactura sustituyen de forma acelerada la mano del hombre. Incluso en el campo ya se da la recolección de naranjas por ejemplo de manera robotizada.

Los sistemas educativos deben cambiar HOY, las primarias deben pensar en preparar a las nuevas generaciones para aprender y desaprender para tener la conciencia de que el aprendizaje es continuo y permanente y además incluir la enseñanza de código. Aprender a programar es una manera de fortalecer la capacidad competitiva del país.

Esperemos que ahora la violencia no sea el recurso de la humanidad para lidiar con la disrupción tecnológica. El problema no es de raza ni de credo. es de la Humanidad.

Negando el cambio climático y cerrando fronteras no vamos a detener los avances tecnológicos.

#Trump #Empleo #Tecnologia

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