Search
  • Manuel Yáñez Herrero

¿Eres Resiliente? ¿Qué demonios es eso?


Por más de 30 años he estado inmerso en el mundo de la comunicación, empece con alegría y entusiasmo la carrera de diseño gráfico, allá por la prehistoria, en 1984. En el camino me fui enamorando de la publicidad por lo que también le metí duro a esa carrera y termine el ciclo con mercadotecnia estratégica.

En esos mediados de los 80´s no había, ni por asomo, computadoras poderosas. Pasé gran parte de mi vida trazando círculos con tinta china y rapidógrafo en cartulina primavera. Noches enteras sin dormir aplicado a tareas hoy total y absolutamente inoperantes.

No conozco a ningún diseñador gráfico hoy que esté sentado en un restirador rodeado de implementos mágicos: plumones, lápices de color, tinta china, godetes y acrílicos. Implementos que hoy suenan como del siglo XVIII. Mi primer computadora la compre en 1990 una Macintosh LC con poderosos 10 MB en RAM (si leyeron bien Mega no Giga). Todavía bocetaba a lápiz y hacia presentaciones con mis diseños montados en cartulina ilustración todo a plumón y lápiz de color (prismacolor).

Los cambios que pedían los clientes como: distinta tipografía o cambio de color, se anotaban y tomaba hacerlos quizá una semana. Así iba y venía hasta que el cliente aprobaba y firmaba los originales mecánicos. No se imaginan la cara de mis alumnos en la Universidad cuando les cuento esta historia, ni hablar de los tecnicismos como “parar tipografía” o hablar de medidas como picas y cuadratines. Algunos piensan que se equivocaron de salón (La materia es Nuevas tecnologías en publicidad y diseño) y sacan sus horarios discretamente. Seguro piensan que es una clase de historia preclásica.

A lo que voy con esta narración es: los avances tecnológicos y como nos benefician.

En 1990 el 80% de mi tiempo lo pasaba trazando, dibujando y montando bocetos de imágenes corporativas, portadas de libros o carteles y sólo el 20% en lo realmente importante del trabajo: el proceso creativo.

Tenía muy poco tiempo para investigar y analizar información. Lo hacía, por supuesto (pregunten a mi esposa la tragedia de tener una colección de alrededor de 500 libros de diseño cada vez que nos hemos mudado de casa). Pero cuando la entrega es para ayer y hay que trazar y mandar a parar tipografías no hay mucho que pensar y un montón por hacer.

Hoy el 80% de mi tiempo lo ocupo en el pensamiento creativo. Acompaño a mis clientes a responder las preguntas básicas de ¿Por qué hago lo que hago?¿Para qué hago lo que hago?

¿Para quién lo hago?. El resto del tiempo lo paso en mi escritorio con mi computadora que hoy tiene 16GB en RAM y un TB de memoria en disco duro ¿les dije que mi LC tenía 256 MB de memoria en disco?

Los cambios los hacemos en el momento en la misma oficina del cliente y el trabajo es altamente cooperativo con lo que he formado alianzas y amistades duraderas.

El pensamiento creativo es hoy la habilidad más buscada en el mercado y en cualquier posición dentro de todas las industrias. El pensamiento creativo no es reino de publicistas.

Quien no desarrolla esta habilidad tiene serios problemas para adaptarse a los procesos laborales.

Todo cambia todo el tiempo. Hoy el cambio es a gran velocidad. En mi breve historia les conté como fue cambiando mi desempeño profesional, pero si pusieron atención se habrán dado cuenta que todo pasó en 18 años. De la tinta china a la computadora unos 3 años de eso a la aparición del internet otros 10 y luego a computadoras de gran capacidad y el internet de banda ancha otros 5.

Tuve perfecto tiempo para evolucionar, aprender y adaptarme a cada avance tecnológico, desde conectarme a internet por un modem telefónico (rrrrrr…shshshshs…ting,ting..brrrr) ¿Se acuerdan? Los que no, pensaran que perdí el juicio o que me dió un derrame mientras escribía.

Hoy como asesor en empresas veo que lo que hacíamos hace 5 años hoy es totalmente distinto o lo hemos dejado de hacer por completo, ¿hace cuanto que no envían un fax?

Los espacios de trabajo, los horarios las herramientas todo es distinto. Ya no hay máquinas de escribir, ni CDs. ¿Conmutadores? En la nube, ¿discos duros? En la nube, ¿Software? En la nube.

Estos cambios se dan cada 12 meses si bien nos va, a veces cada 6 meses. Debemos adaptarnos y readaptarnos a algún sistema o proceso nuevo. Esta reciliencia y este aprendizaje continuo son los pilares del pensamiento creativo. Toda la fuerza laboral debe tener al menos estas dos características.

La resiliencia (palabra muy de moda) no es otra cosa que capacidad de adaptarse al cambio, entender que lo que hasta ayer se hacía de una manera hoy se hará de otra y probablemente el siguiente año vuelva a transformarse. El aprendizaje continuo es la segunda parte de ser reciliente. Lo que aprendimos en la Universidad deja de aplicar (díganmelo a mi que me quede con una gran habilidad para trazar círculos y rellenarlos con tinta china) debemos aprender una nueva manera y luego quizá otra.

Hoy dirijo la operación en una editorial, llevo más de 10 años viviendo el mundo de las revistas. Hoy no tenemos revistas ni lectores, somos un network de marcas y audiencias, nos comunicamos con millones de personas a través de redes sociales generamos contenido, hacemos video y podcasts... a si y también ¡imprimimos algunas revistas!

Los medios. Los grandes imperios de las empresas mediáticas se están desmoronando. Televisa, TV Azteca, los diarios, las revistas. Hoy el poder es de las audiencias ellos deciden que a que hora y a través de cual dispositivo van a consumir contenido. Netflix, Facebook, Google y Apple son los nuevos grandes jugadores que hoy eclipsan a quienes dominaban antes. Estos cambios se han dado en 5 años.

Realidad virtual y la famosísima inteligencia artificial ya están aquí para cambiar todo de nuevo.

Mucho se habla y se escribe de la Revolución 4.0 o Cuarta Revolución Industrial casi siempre desde el punto de vista fatídico. (Me acuso de haberlo hecho)

Hay que ver estos cambios con los grandes beneficios que vienen. Mejores productos a mejores precios, energía renovable, arquitectura inteligente y empresas auto sustentables y todo con más tiempo libre.

Los días de 18 horas sentado en un restirador se han convertido en días de 7 horas creando conceptos que ayudad a empresas a alcanzar sus objetivos. Hoy tengo tiempo para dar clases y para estar con mi familia. Toda mi música esta en la punta de mis manos y estoy en contacto con la oficina y con clientes en todo momento en cualquier lugar del planeta eso es sensacional eso es la Revolución 4.0.

El truco es estar preparado. Pensamiento Creativo, resiliencia, aprendizaje continuo, Solución de problemas. Preparémonos vienen cosas fantásticas.


73 views0 comments

Recent Posts

See All

© 2023 por Vosman Branders

Sé social y siguenos en:

  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon